ESTRUCTURAS DEPORTIVAS

El riego de una estructura deportiva es fundamental para mantener en perfectas condiciones el terreno de juego y facilitar la actividad deportiva.

La instalación varía según el tipo de cubierta, según éste sea de hierba natural, de tierra apisonada o de material sintético, este último cada vez más utilizado en los últimos años a ha solicitud de las más importantes federaciones deportivas internacionales.

Para los campos de hierba natural la instalación debe proveer un riego lo más homogéneo posible. Así el manto herboso será mojado de manera uniforme sin crear zonas de estancamiento de agua o viceversa, zonas no suficientemente regadas y por lo tanto sometidas a riesgo de sequía. Es Importante que la instalación sea lo menos “invasiva” posible puesto que durante el desarrollo de actividades deportivas los irrigadores que se encuentran al centro y/o a los márgenes del terreno de juego deben desaparecer totalmente para no crear situaciones de peligro para los atletas.

En los campos de tierra apisonada el riego tiene la función principal de mantener el terreno con un nivel de humedad constante en modo de garantizar siempre su compatibilidad durante la actividad deportiva.

En cuanto a los campos de material sintético, el riego sirve para mantener compacta la capa de arena sobre la cual se apoya el manto herboso y para mantener un nivel de humedad constante a fin de garantizar una superficie de juego lisa y uniforme.